Vuelvo a casa, vuelvo a Bilbao. Vuelvo a mi Botxo, a los días lluviosos, al café con leche bien calentito, al vermut en familia, y todas esas cosas que son... "Bilbao".
Ganas locas de ver a June, de reirme con Asier, de tomar unos zuritos con Marta y las chicas de la degus, de ponernos al día... El mejor Vueling de todos es, sin duda, el que me lleva de vuelta a casa.