A veces, en cuestión de segundos, tu vida cambia para siempre. A veces, ni siquiera puedes hacer nada para evitarlo, a veces no lo ves venir. A veces, ni siquiera en casa estás seguro.
A veces parece que la vida se ceba con algunas personas, que todo lo malo les pasa a ellas, a veces parece que cuando alguien empieza a levantar cabeza, la vida le tiene preparada otra mala jugada. ¿Por qué?
A veces, la compasión a la que somos tan dados, nos lleva a decir "qué injusto..."; otras veces, ni siquiera eso tienen.
Hoy salía a las 3 de la oficina, contenta, empiezo vacaciones. Veo una llamada de mi ama en el móvil. "Qué raro, no es su hora". Saltan las alarmas. Llamo, no contesta. Insisto. Nada. Llamo a mi hermano. Contesta Laura y me cuenta. Cojo el coche, me tiemblan las manos. Paro. En shock.
Llamo a Martín y le cuento lo que ha pasado. "Hay que aprovechar cada minutos: el tiempo, la vida, se nos escurre entre los dedos".
Pasa el rato, me siento a escribir y saco eso que tenía dentro. Y lloro, se me caen las lágrimas por quién no consigue levantar cabeza y pese a eso, mañana se volverá a levantar. Y pienso que sí, que a veces, a menudo, la vida es injusta.
Y suena el móvil, un whatsapp de Manel, que me envía una foto preciosa donde sale él con Ona. Y sonrío y le contesto "estáis para comeros".
Hay que devorar la vida.
viernes, 21 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
¡Vaya día!
Hoy ha sido un viernes para olvidar. He intercambiado el "first name" y el "middle name" de A. al hacer su reserva. Estoy pendiente de que Easyjet me diga si lo arreglan o no.Los resultados de la analítica de la semana pasada no han sido muy buenos, a ver que dice la doctora cuando los vea. No voy a seguir buscando síntomas ni diagnósticos en internet, porque me volveré loca.
Además, los papeles de A. son un caos. Papeles, papeles y más papeles. Y sellos, y validaciones y gente que pide sin saber muy bien que pide. Estresante. Ahí aparece Apola, siempre dispuesta a echar un cable. Gracias siempre, girl. Y aparece el cónsul de Uganda en BCN. Y resulta que es una persona colaboradora, que intenta hacer las cosas fáciles. "Pasa, tomamos un café y vemos los documentos". Y me quedo boquiabierta, gracias Santi.
Y quedo para cenar con los chochis. Y me río, me despreocupo, les cuento lo que me pasa, compartimos y lo regamos todo con un vino. Y una gamba sale volando y, pese a los intentos por cazarla, cae al suelo. Y más risas.
Y vuelvo a casa. Y hay un último wzp: "love u babe, we'll keep on working". Y sí, eso haremos.
Cuando el día parece gris, coloréalo.
Además, los papeles de A. son un caos. Papeles, papeles y más papeles. Y sellos, y validaciones y gente que pide sin saber muy bien que pide. Estresante. Ahí aparece Apola, siempre dispuesta a echar un cable. Gracias siempre, girl. Y aparece el cónsul de Uganda en BCN. Y resulta que es una persona colaboradora, que intenta hacer las cosas fáciles. "Pasa, tomamos un café y vemos los documentos". Y me quedo boquiabierta, gracias Santi.
Y quedo para cenar con los chochis. Y me río, me despreocupo, les cuento lo que me pasa, compartimos y lo regamos todo con un vino. Y una gamba sale volando y, pese a los intentos por cazarla, cae al suelo. Y más risas.
Y vuelvo a casa. Y hay un último wzp: "love u babe, we'll keep on working". Y sí, eso haremos.Cuando el día parece gris, coloréalo.
lunes, 3 de junio de 2013
Mi amiga Luz
Tengo una amiga que es una artista. Y no lo digo por decir, ¿eh? Es una artista, pinta, crea, no para quieta. Es una de las personas más activas que conozco. ¡Una virtuosa! ¿Su nombre? Luz Valencia.
El sábado fuimos a una expo en la que participaba, "Invisible", en Untitled BCN.
Si tenéis tiempo para pasar, solo el lugar ya merece la pena. Si además hay expo de Luz, ¡mejor que mejor!.
Seguidla, buscadla, sumergiros en su maravilloso trabajo. No os arrepentiréis.
Aquí, la artista. Y Martín. Otro día os cuento de él.
El sábado fuimos a una expo en la que participaba, "Invisible", en Untitled BCN.
Si tenéis tiempo para pasar, solo el lugar ya merece la pena. Si además hay expo de Luz, ¡mejor que mejor!.
Seguidla, buscadla, sumergiros en su maravilloso trabajo. No os arrepentiréis.
Aquí, la artista. Y Martín. Otro día os cuento de él.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Burocracia... ¡te odio!
Es la 2ª vez en este blog que dedico una entrada a la burocracia, no por gusto, eso está claro, pero es que las fronteras, los papeles, los pasaportes, los certificados, los visados y demás son mi día a día.
En fin... todo sea por una buena causa, pero he de decir que es algo que siempre me ha generado inquietud. Es entrar en el edificio de cualquier organismo oficial y sentir que mi vida está en manos del funcionario de turno. Esa superioridad, ese "tengo la sartén por el mango", ese "te deniego lo que quiero cuando quiero", siempre me ha agobiado/acojonado/estresado.

Creo que es eso lo que me lleva a comprobar unas 823 veces si llevo toda la documentación conmigo, donde quiera que vaya: aeropuerto, papeles del coche, papeles "de casa",... por no hablar de aquello que depende de Hacienda y/o la Inseguridad Social. Eso ya... son palabras mayores.
Así pues, y dado lo delicado e importante de este trámite, comprobaré los papeles 824 veces (1 más, por si acaso), y pondré una velita a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, para que interceda.
Ay... burocracia! Te odio!
En fin... todo sea por una buena causa, pero he de decir que es algo que siempre me ha generado inquietud. Es entrar en el edificio de cualquier organismo oficial y sentir que mi vida está en manos del funcionario de turno. Esa superioridad, ese "tengo la sartén por el mango", ese "te deniego lo que quiero cuando quiero", siempre me ha agobiado/acojonado/estresado.

Creo que es eso lo que me lleva a comprobar unas 823 veces si llevo toda la documentación conmigo, donde quiera que vaya: aeropuerto, papeles del coche, papeles "de casa",... por no hablar de aquello que depende de Hacienda y/o la Inseguridad Social. Eso ya... son palabras mayores.
Así pues, y dado lo delicado e importante de este trámite, comprobaré los papeles 824 veces (1 más, por si acaso), y pondré una velita a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, para que interceda.
Ay... burocracia! Te odio!
sábado, 18 de mayo de 2013
Europarty 2013
Llegó el día, nervios por los preparativos, muchas ganas de pasarlo bien, de risas y de cachondeo: llegó el día de Eurovisión.
¿Friki? Sí, un rato... Desde que vivo en Barcelona, Eurovisión se ha convertido en una fecha marcada en el calendario de mi nueva familia, como la cena de Nochebuena, la reunión familiar de la alubiada o el cumple de cualquiera de la casa.
A mí me introdujo en esto de Eurovisión, mi querido Manel, que hoy nos cantará sus votos por teléfono. Como si conectásemos con la mísmisima Anne Igartiburu, oiga.
Recuerdo aquella primera Europarty en Villa Diógenes, donde nos sumergimos (tal cual), personajes de lo más dispares. ¡Recuerdo haber acudido a la eurocita con un ex, muy ex! ¡Casi nada!
Desde aquellos pepinillos de Croacia y mi representación a Israel (quiso el destino que en aquella época compartiese además piso con Tomer, un chico israelí que me ayudó a preparar un plato típico del que no recuerdo ni el nombre...) han pasado muchas Europarties, la familia ha crecido, ha sufrido la crisis, mudanzas,
aparentes disoluciones y, como hoy, reencuentros con más ganas que nunca. ¡Que siga la fiesta y las ganas de disfrutar! Guayominí, du puan!
¿Friki? Sí, un rato... Desde que vivo en Barcelona, Eurovisión se ha convertido en una fecha marcada en el calendario de mi nueva familia, como la cena de Nochebuena, la reunión familiar de la alubiada o el cumple de cualquiera de la casa.
A mí me introdujo en esto de Eurovisión, mi querido Manel, que hoy nos cantará sus votos por teléfono. Como si conectásemos con la mísmisima Anne Igartiburu, oiga.
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| Ster2.0 Euro-anfitriona, en plena conexión telefónica. |
Recuerdo aquella primera Europarty en Villa Diógenes, donde nos sumergimos (tal cual), personajes de lo más dispares. ¡Recuerdo haber acudido a la eurocita con un ex, muy ex! ¡Casi nada!
Desde aquellos pepinillos de Croacia y mi representación a Israel (quiso el destino que en aquella época compartiese además piso con Tomer, un chico israelí que me ayudó a preparar un plato típico del que no recuerdo ni el nombre...) han pasado muchas Europarties, la familia ha crecido, ha sufrido la crisis, mudanzas,
aparentes disoluciones y, como hoy, reencuentros con más ganas que nunca. ¡Que siga la fiesta y las ganas de disfrutar! Guayominí, du puan!
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